Historias reales de E.T. en la Argentina: nostálgica invasión

Por José Juan Montejo (*)

El libro de Alejandro Agostinelli propone al lector pasear por unas cuantas historias del imaginario ufológico argentino, y aunque su destinatario natural sea el aficionado o curioso de aquellas latitudes, no cabe duda que muchas de esas historias transcendieron hace tiempo el marco geográfico donde sucedieron y se han ganado el derecho de pertenecer al imaginario ufológico internacional o incluso “universal”, parafraseando un poco a Daniel Riera en el primero de los dos prólogos de la obra.
En Invasores se dan cita desde casos sobradamente conocidos como el de la “teleportación” del matrimonio Vidal o el “encuentro” de los empleados en el casino de Mendoza, hasta otras menos divulgadas entre el público y que al menos para quien escribe han supuesto un grato descubrimiento: me refiero, por ejemplo, a la peripecia de contactados como Eustaquio Zagorski y su aportación a la literatura interplanetaria traduciendo el clásico Martín Fierro al varkulets, o de los hermanos Duclout inaugurando poco menos que la moda de los avistamientos ovni previa cita.
Seguir leyendo

“Invasores” es un libro que ha puesto la novelística extraterrestre patas arriba

Por Ignacio Darnaude Rojas-Marcos

Es bien sabido que Argentina es uno de los países que más han atraído los avistamientos ovni en el siglo XX, junto con Brasil y los Estados Unidos. Y esta inmensa y bellísima nación es también cuna de una pléyade de presuntos sensitivos que aseguran recibir  mensajes de forasteros oriundos de otras esferas.  Pues bien, estamos de enhorabuena. La más genuina ciencia ufológica Seguir leyendo

Mariano Chinelli: “Invasores recluta a un lector compañero en la investigación”

“Me sorprendió el atractivo gancho narrativo que, con total honestidad, resulta infrecuente en los textos periodísticos que me acercan a esta clase de historias. Uno deja de ser lector para volverse en compañero de un investigador que basa su trabajo en el escepticismo científico sin dejar de ser un buscador esperanzado. Uno se vuelve testigo presencial y partícipe de las entrevistas e investigaciones, y hasta pareciera reclutado para formar parte del examen de las presuntas pruebas físicas que los fenómenos habrían dejado. Por otro lado, sin esperarlo, me encontré con un mix de historias de investigación como las que suelo ver en programas televisivos serios del “History Channel”, tal el caso de MonsterQuest y Cazadores de Ovnis. Con la diferencia de que los relatos de Agostinelli son más cercanos –son casos que sucedieron o suceden en la Argentina-, y que la resolución de aquellos programas a veces me desilusionan por vagos o inconclusos. En Invasores su autor se juega y va mucho más allá.”

Mariano Chinelli lidera el proyecto “Archivo y Museo Héctor Germán Oesterheld”, dedicado a recopilar y documentar la obra del escritor e historietista argentino. Fue organizador de la muestra 50/30 (50 años con El Eternauta, 30 años sin Oesterheld), co-curador de dos muestras sobre HGO en el 19no y 20mo Festival Internacional Amadora BD (Portugal, 2008 y 2009) y administrador del Foro Eternautas, que nuclea a los fans de la genial historieta del argentino detenido-desparecido por la Junta Militar en 1977.

Juan Gimeno: “Me encariñé con tus entrevistados”

Juan GimenoHola Alejandro:
Quiero felicitarte por el hermoso libro tuyo que leí. Espero que la editorial te pueda dar también un poco de alegría, a la hora de pasarte los dividendos.
Creo que ya te lo deben haber dicho, pero quiero que sepas que es un libro atrapante, difícil de abandonar hasta la última página. Lográs que el lector se encariñe con tus entrevistados, alejándote de esas posturas fundamentalistas tan comunes, que obligan a amar u odiar a los “invasores”. Además me encanta ese tonito pícaro, parecido al de los redactores de Página/12 de otros tiempos, que llenan de color todas las páginas. Tal vez, para mi gusto personal, algunos capítulos son un poco extensos, tomando caminos laterales, armando como un gran rompecabezas. Pero lo mismo pensaba de A Sangre Fría, de Capote, y después me enteré que no le había ido tan mal.
Te dije que iba a gozar el libro, porque pensaba leer sobre un tema del que no sabía mucho. Así podría disfrutarlo como toda primera vez. Pero me sorprendí de la cantidad de vasos comunicantes entre el fenómeno OVNI y el fenómeno psi. Me hiciste acordar que tengo una entrevista donde hablo con una mujer que conoció los duendes okupas. En el  marco de nuestra historia del espiritismo argentino, en la sociedad Constancia, una socia me contó que cuando era chica, fue de visita a la casa de un primo, que la llevó a un baldío cercano. Y desde un árbol alto pudieron ver, entre los escombros de una casa… bueno, ya te imaginás cómo sigue el relato.
Recuerdo otra anécdota sin desperdicio. En el Instituto de Parapsicología de Naúm Kreiman, el pionero de la parapsicología argentina, apareció un tipo que decía poder mover la copa. Nos sentamos Kreiman, un amigo, el supuesto médium y yo. La copa por supuesto que no se movió ni un cachito, pero el tipo de golpe incorporó a un extraterrestre y empezó a hablar con otro acento. Lo dejamos seguir para ver qué pasaba, y resulta que nos dice que es de no sé qué planeta, que quiere saber cómo son las relaciones sexuales en la tierra, y nos insta a que nos desvistamos y comencemos. ¡Te podés imaginar la cara del viejo Kreiman!
No te quiero ocupar mucho tiempo, pero conozco otro vidente que me contó que sus poderes comenzaron a los 6 años. Cuando estaba en el campo, bajó un plato volador, y unos humanoides lo inmovilizaron y le aplicaron unos cables a su cuerpo. A partir de ese momento comenzó a tener clarividencia y a curar por la palabra.
Me gustaría alguna vez poder escribir un libro como el tuyo. Mientras tanto me conformo con releer el tuyo, imaginarme sentado al lado tuyo en las entrevistas, cara a cara con los invasores, esos seres tiernos, crédulos, necesitados de afecto y atención, como cualquier niño (o adulto, claro)  de cualquier rincón del universo. Un abrazo y hasta pronto.
Juan Gimeno

Miembro del Instituto de Psicología Paranormal y de la Asociación Iberoamericana de Parapsicología. Es autor de Augusto Frin, Pionero de Domínico (2006) y de Naum Kreiman, la Parapsicología y la Ciencia en coautoría con D. Ivnisky (2008)

Arturo Belda: “Te podés dar por contento”

Arturo Belda leyó Invasores y le gustó. Entre otras cosas, me comentó: “Si no te costó mucha plata editarlo, te podés dar por contento. Porque con la literatura nadie gana un mango. Es para poner plata”. Arturo –cuentista, ensayista y sobre todo, gran amigo- me dijo que lo que más le interesó fue lo que el libro “sugiere” (asunto indisoluble, supongo, de lo que el libro dice). ¡Gracias Arturo!

Daniel García Molt: “Quedé con ganas de más historias”

Daniel Garcia MoltTerminé de leer el libro y no quiero dejar de comentar en caliente lo que sentí. Invasores me encantó. Sobre todo el enfoque, algo que -conociendo los sucesivos Alejandros, desde el inquisitivo de mediados de los noventa hasta el actual-, demuestra que ha logrado como escritor el “punto caramelo” para tratar estos temas. Me emocioné con Clomro y con Silvia y Andrea Pérez Simondini, la madre e hija del Museo Ovni de Victoria: no sabía de su entrega al tema.

La historia que más me conmovió fue la de Martha Green. Pensaba en algo que la mujer no transmite y es el miedo histórico que debió sufrir. Quizás lo que la llevó a formar pareja con el extraterrestre fue la angustia que rodeó su vida. Se casa con un hombre fuerte que -por las razones que fueren- terminó en situaciones débiles: el militar degradado por ser peronista, los fusilamientos en la cárcel de Las Heras. Por su parte, a ella le recomiendan no tener más hijos y los tiene en otro planeta. Es fantástico. Es la historia de una mujer que se corrió de la realidad y de la historia. El resto: el traductor del Martín Fierro, los hermanos que se citan con los extraterrestres en el Kavanagh… a medida que avanzan las historias, noto que el periodista da paso al escritor ¿de ficción? No lo sé. Veo a un potente narrador que deja detras de sí los datos que verifica o confirma (el periodista) para abandonarse al contador de historias. Además, ¡esos textos tan bien escritos! Y esa ironía feroz que minaba sus textos anteriores se han convertido en humoradas inteligentes, precisas. Me imagino con qué gusto se podría leer un libro suyo sobre la Misión Rama, con todos los aditamentos que tiene el tema Sixto, Charly travestido, el periodista de Caballo de Troya. Ese  libro le puede interesar y mucho a una editorial española. En síntesis, el libro me gustó, me entretuvo y hasta me dejó con ganas de más historias con las que los seres humanos entretenemos nuestras aburridas vidas.

Daniel García Molt. Es guionista. Para cine escribió Nueces para el amor (2000) y El juego de Arcibel (2003) y Una estrella y dos cafés (2006), dirigidas por Alberto Lecchi, y Chiquititas. Rincón de Luz (2001) y los film de animación Isidoro La Película (2007) y Valentina es para vos (2008) de José Luis Massa. Para televisión fue autor de los libretos del programa infantil Verebó TV (1998-99), dirigido por Leandro Panetta y diversos lanzamientos de estreno para Canal 13. Entre 2006-2007 se desempeñó como guionista del programa Copa Jetix para Canal JETIX.